miércoles, 30 de abril de 2014

El verdadero amor



Señor, ¡qué bueno es amarte! 

Oh, ¡qué bueno es serte fiel! 
¡Qué bueno es en todo tiempo 
una alabanza tener! 

Quiero alabarte, adorarte 
en espíritu y verdad 
y así poder compartir 
tu amor con la humanidad. 

Es necesario entregarse 
sin reservas, mi Señor 
para poder conocer 
ese verdadero Amor. 

Aquel que Tú nos mostraste 
en aquella cruenta cruz 
manifestándolo al mundo 
en tu Hijo amado: JESUS. 


Perfeccióname, Dios mío; 
perfeccióname en tu amor 
para guardar siempre puro 
y santo mi corazón. 

Ese amor que es sufrido, 
que en vez de recibir, da; 
no se goza en la injusticia, 
mas se goza en la verdad. 

Aquel que no tiene envidia, 
no sabe de vanidad, 
todo lo cree y soporta, 
que es y siempre será. 

Es el camino excelente, 
también es la Ley real, 
es mayor que la esperanza 
y que la fe: la Caridad. 

Ese es el amor, Dios mío, 
que quiero manifestar 
a este mundo que se pierde 
porque no sabe amar. 

Llena de amor a tu pueblo; 
se establezca la unidad; 
para que entonces podamos 
al mundo testificar 
que el REY de Reyes hoy reina 
y por siempre reinará.